Cómo cuidar las flores cortadas para que duren más
La pregunta que más nos hacen cuando alguien sale de la tienda con un ramo es: ¿cuánto van a durar? La respuesta honesta es que depende casi tanto de lo que hagas tú en casa como de la calidad de la flor. Aquí van los hábitos que más diferencia hacen.
El corte del tallo, lo más importante
Cuando llegas a casa con un ramo, lo primero que tienes que hacer es cortar los tallos en diagonal con unas tijeras limpias, bajo el agua si puedes. El corte en diagonal aumenta la superficie de absorción y el hecho de hacerlo bajo el agua evita que entre aire en el tallo, que es lo que bloquea la circulación.
Repite este proceso cada dos días cuando cambies el agua. No hace falta cortar mucho, un centímetro es suficiente. Con dalias y girasoles, este hábito puede alargar la vida del ramo de cinco a diez días.
El agua y el jarrón
Usa agua del grifo a temperatura ambiente. El agua muy fría ralentiza la absorción en algunas flores. Llena el jarrón hasta dos tercios de su altura y asegúrate de que ninguna hoja quede sumergida: las hojas bajo el agua se pudren rápido y contaminan el agua, lo que acorta la vida de toda la composición.
Cambia el agua cada dos días, o antes si ves que se enturbia. Lava el jarrón con agua y jabón cada vez que lo hagas. Los gérmenes que se acumulan en el fondo son uno de los principales motivos por los que las flores se marchitan antes de tiempo.
Dónde poner el jarrón
Lejos de la fruta. Las frutas maduras emiten etileno, un gas que acelera el envejecimiento de las flores. Esto no es un mito: un ramo junto a un frutero puede durar la mitad que el mismo ramo en otro rincón de la cocina.
También lejos de las corrientes de aire del aire acondicionado, que resecan los pétalos, y de las ventanas con sol directo. El sitio ideal es una habitación fresca con luz indirecta.
Con estos hábitos, la mayoría de los ramos que salen de nuestra tienda duran entre ocho y doce días. Si tienes alguna duda sobre una flor en concreto, llámanos al +34 963 586 438.